Un pueblo de León ofrece un negocio redondo este verano gracias a su bar

 

El pueblo busca quien se haga cargo del bar de sus piscinas con una tentadora oferta. Además está prácticamente todo listo para empezar.

A medida que se aproxima el 
verano los pueblos de León van buscando quien gestione algunos servicios y negocios que permanecen cerrados durante el resto del año. Para ello suelen ofrecer condiciones muy interesantes para quienes quieran cerrar un buen negocio en verano.

Es el caso de Pobladura de Pelayo García, León. Ofrece su bar, totalmente equipado, por 250 euros al año. El local tiene prácticamente toda la infraestructura lista para empezar a funcionar.

Una oferta más que tentadora

El Ayuntamiento de Pobladura de Pelayo García ha sacado a licitación el bar de sus piscinas municipales para este verano con un precio base de salida de tan solo 250 euros al año. El establecimiento, situado en el paraje de La Reguera, cuenta con cocina equipada por el propio Ayuntamiento. El inventario incluye plancha a gas, freidora profesional, cocina de cuatro fuegos, campana extractora, cámara frigorífica, lavavajillas e incluso fabricador de hielo.

El adjudicatario únicamente tendrá que aportar el menaje y el mobiliario exterior de terraza, como mesas, sillas o sombrillas.

El contrato será para la temporada estival, aunque con posibilidad de prorrogarse hasta un máximo de cuatro años. El bar deberá abrir obligatoriamente entre el 1 de julio y el 15 de septiembre, de martes a domingo y en horario ininterrumpido de 12:00 a 23:00 horas.

Se necesita algo más que servir bebidas frías

El Ayuntamiento deja claro en las bases que no busca únicamente a alguien que abra la persiana y sirva refrescos. De hecho, la oferta económica no será lo único importante a la hora de adjudicar el contrato. Aunque ofrecer más dinero puede sumar puntos, el consistorio premiará especialmente a quienes presenten propuestas capaces de dinamizar la vida del verano en el pueblo.

De este modo, servir platos combinados o menú del día otorgará buena parte de la puntuación, mientras que organizar fiestas o actividades estivales durante julio y agosto también contará positivamente. Se busca atractivo para el pueblo y dinamizar la vida de habitantes y visitantes.

Es decir, el objetivo no parece ser simplemente alquilar un local, sino garantizar ambiente, comidas, reuniones y movimiento social alrededor de la piscina municipal durante los meses de calor.

Otras condiciones accesorias

Entre las normas fijadas por el Ayuntamiento aparece la obligación de servir las bebidas en vasos de plástico para evitar accidentes en la zona de baño.

Además, el hostelero deberá mantener cerrada la puerta que conecta el bar con la piscina para impedir que personas ajenas accedan al recinto sin pasar por taquilla. También queda prohibida la entrada de animales en toda la instalación.

Condiciones que parecen más que razonable y que en ningún caso desdibujan la interesante oferta que plantean desde el Ayuntamiento de este pueblo para darle más vida en verano y para ofrecer una buena oportunidad de negocio a quien la pueda y quiera aprovechar.

Belén Soto 













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