Las estrategias de presión y desestabilización en el tablero geopolítico no siempre dependen del uso de la fuerza. En el caso de Marruecos, la influencia, la desinformación y el control de determinados sectores clave han sido herramientas más eficaces que un conflicto abierto. Mientras Rabat consolida su posición en el norte de África con apoyo occidental, sus tácticas en territorio español dibujan un escenario de confrontación silenciosa pero constante.
La confrontación entre países con tácticas híbridas ha sido constante a lo largo de la historia. Su apogeo se dio a finales del siglo XX y continúa en la actualidad. El uso combinado de fuerzas convencionales e irregulares en acciones separadas con un mismo fin es una estrategia aplicada de forma recurrente.
Desde un enfoque castrense, el militar estadounidense Frank Hoffman define el conflicto híbrido como «la combinación de combate en el frente, subversión encubierta, desinformación, ciberataques o cualquier otra metódica necesaria en las acciones a llevar a cabo».
A raíz de la Marcha Verde, Marruecos ha adoptado las acciones híbridas en toda su amplitud como una estrategia recurrente. Esta metódica se ha vuelto habitual en su confrontación reivindicativa con España por Ceuta, Melilla y Canarias, territorios españoles que el país alauita reclama desde su constitución.
Marruecos, actual aliado preferencial de EE. UU. en el continente africano, mantiene un rol fundamental en la región con influencia en los musulmanes afines a la tradición suní.
Además de ser un aliado estratégico, combate el salafismo yihadista con políticas y acciones policiales contundentemente y de forma continua. Similarmente, ha conseguido en los últimos años, con apoyo estadounidense, una consolidación política de poder inteligente «Smart Power» muy influyente en la región.
Por el contrario, Marruecos aumenta con acciones desestabilizadoras sus pretensiones sobre territorio español.
Asimismo, Rabat exige negociar el fin de la ocupación de Ceuta y Melilla mientras genera tensiones en sus fronteras. Para ello, aplica medidas intimidatorias como el cierre de los cruces fronterizos y la colocación de letreros con palabras como «¡Ocupada!».
Acciones híbridas
Marruecos evita el uso abierto de la fuerza contra España y basa su estrategia en la intimidación militar. Su metódica de acción se centra en explotar vulnerabilidades económicas, políticas, tecnológicas, diplomáticas y sociales.
Del mismo modo, estas acciones híbridas tienen un objetivo claro: erosionar la confianza social en las instituciones y el sistema democrático. Con ello, buscan debilitar la gestión del gobierno y sus herramientas representativas, como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FCSE), el Ejército y los Servicios Sociales.
Podemos detectar algunos agentes des estabilizantes y minadores actuales del gobierno de España vinculados con la casuística híbrida en:
1. Delincuencia común:
Delincuentes locales usados para el hostigamiento y desestabilización de las fronteras de Ceuta y Melilla. Igualmente, los líderes de estos grupos, son miembros de movimientos sociales de origen marroquí, afines a la liberalización de ambas ciudades de la hegemonía española. Es más, la gran mayoría de estos grupos son financiados por empresarios de origen magrebí.
2. Narcotráfico:
Las costas y territorios cercanos a Ceuta, Melilla y el sur de España son un escenario constante de operaciones de narcotráfico. Numerosos clanes marroquíes, dedicados al tráfico de hachís, operan en la zona.
Fuentes magrebíes consultadas señalan la existencia de varios enclaves en la costa norte de Marruecos que sirven como puntos habituales de salida de narcolanchas cargadas de hachís con destino a España.
3. Inmigración:
Actualmente, España depende totalmente de Marruecos en lo referente a la inmigración procedente del continente africano.
Aunque la mayoría de la inmigración procedente de África tiene su origen en la franja subsahariana, Marruecos regula el flujo de entrada en sus fronteras y su llegada a las inmediaciones de Ceuta y Melilla.
La inmigración actual procedente del propio Marruecos es menor en comparación con la de otros inmigrantes que llegan a España. Sin embargo, destaca la presencia de los llamados «Menas», jóvenes marroquíes menores de edad, en su mayoría sin identificar y con familias desconocidas.
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Estos grupos de menores, causan en ciudades como Barcelona un aumento significativo de la inseguridad a unos niveles superiores a los habituales.
Además de lo mencionado, expertos señalan que la presencia de estos jóvenes ha aumentado significativamente en los últimos años. Este incremento se vincula al llamado efecto llamada, generado por las ayudas que el gobierno entrega regularmente a estos colectivos.
Clases dirigentes
El gobierno de Marruecos está compuesto por diversas capas de poder, todas subordinadas al rey alauita, máxima autoridad del entramado gubernamental del país. Estas capas pueden dividirse en tres grandes grupos: élite marroquí, Palacio Real y movimientos influyentes. Los dos primeros, en ese orden, son los más determinantes en la toma de decisiones y tienen un peso clave en las políticas impulsadas por el monarca.
1. Elite marroquí:
El poder en Marruecos está en manos del Majzén, que representa los dos sectores que conforman el establishment marroquí. Se trata de un círculo cerrado en torno al rey, integrado por familiares directos o personas emparentadas con la realeza. Sin oposición política, son quienes realmente ejercen el poder en el país.
2. Palacio Real:
Compuesto por los diferentes ministerios vinculados con la seguridad del país, destacando:
- Ministerio del Interior: con cuerpos a su cargo de la talla de la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN), policía judicial, brigada de información general (RG) y la Dirección de Seguridad del Territorio (DST).
- Ministerio de Comunicaciones: encargado de la coordinación y seguimiento de los medios de comunicación en los diferentes departamentos estatales.
3. Movimientos Influyentes:
Consta de un entramado politico abarcante de toda la sociedad marroquí, se pueden catalogar por populares y minoritarios, siendo estos integrados por:
- Populares:
- Movimiento Justicia y Caridad, con gran arraigo en zonas urbanas, siendo las más significativas Tetuán, Mohammédia, Safí, El Jadida, Marrakech, Salé y Tánger.
- Partido Justicia y Desarrollo (PJD, con tendencia a la derecha, es un partido referente en Marruecos.
- Minoritarios:
- Unión Socialista Populares (USFP) con ideología de izquierdas.
- Partido de Progreso y Socialismo (PPS) con ideología de izquierdas.
- Partido Istiqlal (PI) con tendencia ideológica a la derecha.
- Movimiento Popular (MP) con tendencia ideológica a la derecha.
- Unión Constitucional (UC) Ideología centrista.
- Partido de la Autenticidad y Modernidad (PAM) con tendencia ideológica al centro-izquierda.
- Agrupación Nacional de los Independientes (RNI) con tendencia ideológica al centro-derecha.
Este organigrama de gobierno proyecta hacia el exterior una imagen de modernidad, democracia, progreso y tolerancia. Gracias a su estrecha relación con EE.UU. y Francia, Marruecos ha logrado una influencia diplomática y comercial que beneficia sus intereses internacionales.
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Sin embargo, el filósofo marroquí Bensalem Himmich señala en sus análisis que «todo lo que pasa en Marruecos proviene de problemas conocidos, como la pobreza en las ciudades, el analfabetismo y la corrupción. La mitad de la población del país vive en el campo en condiciones precarias».
Además, Marruecos cuenta con una gran cantidad de presos políticos. La mayoría son ciudadanos que reclaman derechos básicos como educación, salud pública y acceso al agua potable. También exigen el fin de la corrupción y el respeto al derecho a la intimidad.
Cualquier señal de protesta es neutralizada con medidas represivas. El régimen recurre a detenciones, torturas y juicios políticos para sofocar la disidencia. Una de las prácticas más comunes es la violación de la intimidad del pueblo marroquí. Esta estrategia vulnera, en muchas ocasiones, el artículo 24 de la Constitución de Marruecos de 2011, que garantiza el derecho a la privacidad de sus ciudadanos.
Privacy International ha documentado en varias ocasiones el uso de vigilancia ilegal por parte de los servicios de seguridad. Estas técnicas han sido empleadas para identificar y atacar a supuestos opositores al gobierno.
En julio de 2015, documentos filtrados de la empresa especializada en vigilancia Hacking Team revelaron información clave. Se descubrió que dos agencias de inteligencia marroquíes habían adquirido tecnología de vigilancia mediante software espía altamente invasivo.
Este software, conocido como Remote Control System, fue adquirido entre los años 2009 y 2012. El software espía permite acceder a cualquier contenido almacenado en el ordenador, con un coste estimado en 200.000 euros, Hacking Team afirma venderlo únicamente a clientes gubernamentales y fuerzas del orden.
Es más, en 2012, una investigación realizada por «Citizen Lab» identificó el uso del «REMOTE CONTROL SYSTEM» contra «Mamfakinch».
Además, en 2011 el gobierno del país, invirtió 2 millones de euros en un sistema de vigilancia llamado «EAGLE», desarrollado por «Amesys Bulli». Permite realizar censura y monitoreo masivo del tráfico de red con técnica conocida como «Deep Packet Inspection».
Similarmente, el gobierno suizo publicó en 2015 un documento que revelaba una lista de países compradores de tecnología de vigilancia a empresas suizas. Entre los compradores de esta tecnología avanzada se encontraba Marruecos, probó equipos de interceptación o interferencia de telecomunicaciones móviles entre los años 2013 y 2014.
La vulneración de la privacidad, la carencia de servicios básicos y la negación del sustento a través de la venta de productos cosechados o elaborados artesanalmente son factores clave de la inestabilidad en Marruecos. Estas condiciones han generado un creciente rechazo hacia la clase política alauita por parte de la población.
Lobbies marroquíes y España
El término lobby, engloba la actividad e intención de influir en la realización y promulgación de leyes favorables a los intereses de quien se representa. En su gran mayoría, son grupos de interés con representación en la industria, ONG, colectivos sociales, confesiones religiosas, asociaciones profesionales y culturales, diásporas e incluso a estados.
La falta de legislación en España para regular esta cuestión ha favorecido la influencia de Marruecos en el país. A lo largo del tiempo, se han propuesto varios decretos e intentos de regulación, pero no se han concretado por diversas razones. Uno de los principales obstáculos ha sido el cambio de gobiernos. Como consecuencia, sectores como bufetes de abogados, partidos políticos, grandes empresas, asociaciones culturales y religiosas, medios de comunicación y ámbitos académicos han sido especialmente receptivos a los intereses alauitas en España.
Marruecos ha ejercido presión sobre España mediante diversas tácticas, moviéndose hábilmente en la zona gris. Ha aprovechado las puertas traseras de los distintos partidos que han gobernado el país para influir en la política. Al finalizar sus mandatos, ha recurrido a actores clave de la vida política, económica y social para asegurar sus intereses.
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En abril de 2023, el presidente de la Cámara de Consejeros (Senado) de Marruecos pronunció un discurso significativo. En su mensaje, afirmó: «Todo marroquí instalado en España no debe olvidar que debe defender los intereses del reino desde tierras españolas, formando lobbies si es necesario».
Sus palabras hacían referencia a la recuperación de las ciudades de Ceuta y Melilla. Dado que la comunidad marroquí es la más numerosa en España, esta declaración resulta preocupante y merece especial atención.
El uso de los medios de comunicación es una estrategia habitual de estos grupos de influencia. Su objetivo es aumentar la efectividad de las técnicas empleadas para influir en la toma de decisiones dentro de los distintos estamentos gubernamentales.
Además de los medios, la creación de partidos políticos de corte marroquí en España ha reforzado el impacto de estos lobbies. Algunos ejemplos de esta estrategia son:
- Partido Renacimiento y Unión España (PRUNE): Este partido está inscrito en el registro de partidos políticos del Ministerio del Interior. Su líder, originario de Tánger, se considera completamente español y mantiene un activismo moderado a favor de la comunidad musulmana. Ha presentado listas en varias elecciones municipales y regionales en distintas ciudades de España. Entre ellas se incluyen Ceuta, País Vasco, Asturias, Murcia, Granada, Cádiz y Toledo.
- Coalición por Melilla (CoM): Actualmente, no es considerado confiable para Marruecos, ya que prestó apoyo al Movimiento Popular del Rif (Hirak del Rif). Sin embargo, en sus inicios fue una figura clave para los propósitos de influencia política en la ciudad.
- Aixeca’t per Lleida: De claro corte pro-marroquí, colocó carteles con las banderas catalana y marroquí en elecciones pasadas. En ellos se leía el lema «Mai pararé de lluitar per tu» (No pararé de luchar por ti).
También han proliferado varias consultoras españolas, cuyos servicios están supeditados a los intereses marroquíes. Una de las más influyentes es la Consultoría Acento. Fundada por antiguos miembros del PSOE, José Blanco y Antonio Hernando, actualmente se encuentran en las filas de políticos antiguos y recientes de España, siendo los más numerosos los vinculados con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y Partido Popular (PP).
Marruecos como exportadora de fundamentalismo
Los ataques yihadistas ocurridos en Casablanca (Marruecos) en 2003 marcaron un punto de inflexión. Fueron seguidos por atentados en Europa, como los de Madrid en 2004, Londres en 2005 y Francia en 2006, junto con otros ocurridos en el continente.
Estos eventos supusieron un antes y un después para Marruecos. Pasó de ser un país itinerante en la órbita geoestratégica occidental a convertirse en un actor clave en la lucha contra el terrorismo yihadista hasta la actualidad.
La ola de atentados sufridos en Europa en los años siguientes cambió la perspectiva política de seguridad del Estado marroquí. Como respuesta, se priorizó la seguridad ciudadana y se llevó a cabo una reestructuración profunda de las medidas contra el terrorismo fundamentalista.
Sin embargo, la nueva perspectiva de seguridad del gobierno alauita choca frontalmente con el pensamiento mayoritario de la población marroquí. Encuestas realizadas en 2007 por la Universidad de Maryland y World Public Opinion.org incluyeron preguntas como:
- ¿Están justificados los atentados suicidas?
Obtuvieron unos resultados de; 34% de la población no los considera nada justificados, un 19% poco justificado y un 16% los justifican totalmente. - ¿Qué opinan del estado islámico?
Curiosamente, 3 de cada 7 marroquíes son partidarios de implementar la más estricta ley islámica «piensan que Alqaeda les defiende». El 71% de los entrevistados se mostró favorable a la instauración de un califato. Por otro lado, un 67% sugirió que este es el objetivo de Al Qaeda. Además, tres cuartas partes de los encuestados estaban de acuerdo con la aplicación estricta de la Sharía o ley islámica en el país.
Estos datos podrían ser efímeros teniendo en cuenta la volatilidad, interpretación y sesgos de las preguntas realizadas. Sin embargo, a lo largo de los años, han sucedido actos (en algunos casos aislados pero vinculantes) que dan cierto peso a las encuestas mencionadas.
Desde finales de la década pasada, a pesar de los esfuerzos en la lucha contra el yihadismo, Marruecos sigue albergando redes terroristas. Estos grupos cooperan con traficantes de drogas y de personas dentro del país.
Esta situación convierte a Marruecos en un punto estratégico de conexión y partida para terroristas yihadistas. Por otro lado, la juventud marroquí muestra una creciente tendencia al uso de simbología de corte integrista. En zonas públicas del país, se ha vuelto más frecuente la presencia de mujeres jóvenes con velo, un fenómeno poco común en las décadas de 1970 y 1980.
Asimismo, es habitual ver a varones vistiendo el atuendo tradicional del islam asiático, como la vestimenta afgana y paquistaní. Este cambio se observa especialmente en los barrios periféricos de las principales ciudades marroquíes, donde se concentra una parte significativa de la población urbana.
Afirmaciones del filósofo marroquí «Bensalem Himmich» vincula la tendencia de la juventud a varias situaciones, siendo las más destacables la invasión de Irak de EE. UU. y sus aliados, la represión en palestina y la globalización como detonantes para estos cambios.
También surgen informes de inteligencia españoles, señalando a Marruecos haciendo uso de la religión para fines políticos, caso referente en este sentido es la financiación en 2008 de un enclave en Marrakech por parte del Ministerio de Asuntos Islámicos, donde participaron un grupo significativo de imanes y dirigentes de la comunidad musulmana de España.
Paralelamente, fueron detectados lobbies vinculados con la religión como medio de presión a las instituciones españolas, donde las subvenciones a estos grupos de presión son utilizadas para el apoyo al gobierno marroquí.
Además del apoyo a estos lobbies, son utilizados cientos de lugares de culto y salas de oración con cantidades significativas de predicadores a cargo. Estas estrategias, a gran escala, tienen como fin el aumento de influencia – reforzada por la diplomacia marroquí usando su embajada, consulados, la Fundación Hassan II y control de la población marroquí residente en España.
En 2014, EE. UU. avisó a la comunidad de inteligencia española de la implantación de comunidades marroquíes en Barcelona. Similarmente, la actividad islamista presenta un aumento significativo en las localidades de Reus, Badalona y Hospitalet, siendo destacable que; muchos islamistas llevan en España más de 14 años, lo que hace sopesar una posibilidad alta de durmientes activados para su operatividad.
En las mismas fechas, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) estimo que; los marroquíes representan junto a los tunecinos y los saudíes casi la mitad de los 20.000 yihadistas extranjeros que lucharon en Irak y el Levante. Estos cobraban unos sueldos estimados de entre 2000 y 3000 dólares mensuales junto a un bono mensual de 200 dólares si el combatiente está casado y 50 dólares por hijo existente.
Es bastante llamativo el perfil de marroquíes unidos al Daesh, con perfiles similares y coincidentes con niveles educativos bajos, un porcentaje elevado procedentes del norte de Marruecos -lleno de desempleo, pobreza extrema, viviendas anárquicas y criminalidad extrema, siempre propicia para un caldo de cultivo idóneo para la radicalización-.
Detenciones de yihadistas producidas en 2015, en suelo español (Toledo, Badalona, Valencia, Madrid) y varias ciudades de Marruecos (Casablanca, Nador, Fez, Alhucemas y Driuch) núcleos poblacionales cercanos a las ciudades de Ceuta y Melilla, indican un porcentaje alto de marroquíes dentro de las células desmanteladas.
En años sucesivos, las detenciones fueron en aumento, siendo la producida en 2019 sobre Nourdine Chikar (empresario marroquí residente en España) una de las más significativas:
Finalizado proceso judicial, paga fianza y regresar a Marruecos, firma con autoridades locales de Nador la creación de fábrica textil de nombre (Al Karama Textile) continuando con su negocio a pesar de sus vínculos con el yihadismo.
Similarmente, a lo expuesto anteriormente, la procedencia de yihadistas procedentes de Marruecos, se concentra cerca de las ciudades de Ceuta y Melilla, con grupos locales localizados en la barriada del Principe (Ceuta) (cohabitan yihadistas y narcotraficantes, siendo considerada una de las zonas más peligrosas del país) y Castillejos (Cerca de Ceuta) dedicados a la captación de jóvenes para su posterior radicalización.
A día de hoy, la percepción del uso de los diferentes grupos islamistas existentes en España por Marruecos, es evidente pero, difícilmente demostrable por varias razones:
- Porosidad extrema de las diferentes fronteras existentes con el país alauita, especialmente las de Ceuta y Melilla facilitando la intrusión de yihadistas en España sin ser detectados.
- Los procesos de radicalización son rápidos, con un promedio de dos meses. «Una persona puede ser adoctrinada y radicalizada».
- La financiación de mezquitas y grupos islámicos proviene del exterior. Países como Arabia Saudí, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Libia —actualmente en una situación endémica— y el propio Marruecos aportan estos fondos. En la mayoría de los casos, el dinero termina en manos de organizaciones de corte radical.
Es más, informe del CNI vertido en 2011, indica la financiación constante de Kuwait a diferentes grupos islamistas en España por medio de la sociedad para el renacer de la herencia islámica (RISH, iniciales en inglés), llegándose a construir con esos fondos las mezquitas de Reus y Torredembarra (Cataluña).
El resultado de este tipo de financiaciones es contraproducente para la convivencia entre las diferentes religiones existentes en España, dado que, desestabiliza a las comunidades islámicas con la aparición de guetos y sociedades paralelas, tribunales y policías islámicas, matrimonios forzados, etc.
Servicios Secretos de Marruecos
Las estrategias y tácticas hibridas, tienen su asiduo y máximo ejecutor de su operatividad en los servicios secretos de todo país del planeta poseedor de agencias de inteligencia. Marruecos utiliza a sus servicios secretos en incontables circunstancias vinculadas contra España y su casuística reivindicatoria de las ciudades de Ceuta, Melilla y las Islas Canarias.
La comunidad de inteligencia marroquí, es abundante y variada, con diferentes cuerpos, especializados en diferentes tácticas y formas de actuar, posee una estructura organizativa similar a la francesa, donde las ramas principales dependen exclusivamente del rey, siendo sus dirigentes principales miembros del Majzén, Ministerio del Interior, la gendarmería y las fuerzas armadas.
Comunidad de inteligencia marroquí.
Igualmente, dentro de la red que constituye la comunidad de inteligencia marroquí, la DGED (Dirección General de Estudios y Documentación), servicio de inteligencia exterior y contraespionaje, es uno de los más importantes y activos en la actualidad. Fundado en 1973, es una organización militar dependiente directamente del rey.
Compuesta por tres direcciones principales:
- Dirección ejecutiva: Encargada de las operaciones de campo, intervención rápida con unidades especiales.
- Dirección anti espionaje: Encargada del contra espionaje.
- Dirección de comunicaciones: Encargada de la coordinación y seguimiento de los medios de comunicación entre todos los servicios.
En la actualidad, coopera con servicios de inteligencia extranjeros en el ámbito de la seguridad y cuestiones relacionadas con el terrorismo. Con una extensa red de colaboradores en España, la actividad de la DGED ha aumentado en los últimos años. Su expansión se ha centrado, especialmente, en la cooperación en materia de seguridad vinculada al terrorismo.
Sin embargo, a pesar de la colaboración existente, ejerce un doble juego; colaboración e infiltración en las diferentes capas políticas, sociales y religiosas del país. Algunas de las acciones realizadas con mayor asiduidad son:
- Subvenciones millonarias a sus comunidades españolas, blanqueadas por los espías activos en el país.
- Creación de redes de confidentes en las mezquitas, en la calle y junto a personas relevantes.
- Utilización de intermediarios para influir en el lobby judío en EE. UU., favoreciendo su influencia a favor de Marruecos en las reivindicaciones geopolíticas en el Sahara, Ceuta, Melilla y Canarias.
- Uso de los centros islámicos y empresas constituidas como tapadera en sus actividades de espionaje.
Desde la década de 1990, agentes de la DGED han llegado continuamente a España para vigilar a la comunidad marroquí. Sus esfuerzos se han centrado en infiltrarse en la sociedad empresarial y social española.
Los mayores avances se han logrado en medios de comunicación, así como en entidades culturales y religiosas marroquíes en España. En los medios, colaboradores y miembros de la DGED pagan regularmente a periodistas y expertos para influir en la narrativa. Su objetivo es generar contenidos favorables a la posición marroquí en el conflicto saharaui, su lucha contra el terrorismo y su gestión de la inmigración.
También promueven las ventajas agrícolas de los productos marroquíes. Además, cuando es necesario, los medios crean un vacío informativo para ocultar noticias que puedan perjudicar la imagen del país en el exterior.
Sin embargo, la mayor actividad se concentra en el control de mezquitas y centros religiosos marroquíes en España. Estos espacios son clave para ejercer influencia sobre la población de origen marroquí.
El principio de no interferencia establecido por la ley en España ha permitido la expansión de la influencia de la DGED en las mezquitas. Esta intervención se refleja, especialmente, en la asignación de imanes y la designación de las juntas directivas.
Varias acciones neutralizadas a la DGDED
CNI como contrapartida a la guerra híbrida
En España, el espionaje marroquí es el más agresivo después del ruso. Marruecos tiene desplegados muchos más agentes que cualquier otro estado extranjero. Esta situación ha generado relaciones complicadas entre los servicios de inteligencia de ambos países.
Es más, Marruecos es el país al que el CNI destina mayores esfuerzos. En muchas ocasiones, cuenta con un número significativo de agentes adscritos a los diferentes consulados de España en el país. En España, Marruecos dispone de una extensa red de informadores, muchos de ellos imanes, distribuidos por toda la geografía española.
Esta actividad agresiva de los servicios secretos marroquíes, junto con su impunidad internacional, ha afectado a varios países europeos como Bélgica, Holanda y Francia. Su relación preferencial con EE. UU. le ha permitido mantener una política de presión constante contra España y sus intereses.
La llegada del general Félix Sanz Roldán marcó un antes y un después en la injerencia marroquí en territorio español. Durante su mandato, se incrementaron notablemente las acciones del CNI en el norte de Marruecos, al mismo tiempo que se aplicaron bloqueos en diversos asuntos de seguridad dentro de las fronteras.
Estas medidas fueron una respuesta a las actividades de los servicios secretos marroquíes en España y a la falta de iniciativas formales de los gobiernos anteriores para contrarrestar su influencia.
Dada la complejidad operativa entre ambos países y las acciones realizadas por el CNI, se adjunta un esquema con líneas de tiempo que refleja las operaciones y contraoperaciones llevadas a cabo por ambos países.
Estas dinámicas no solo buscan información sobre la inmigración marroquí. Paralelamente, recaban datos sobre la sociedad española y sus instituciones, ya que España es percibida como su principal enemigo geopolítico y el único país en el mundo que reclama como propios territorios en poder de Marruecos.
Conclusiones
Las relaciones actuales entre ambos países están marcadas por constantes altibajos en el ámbito político e institucional. Estas tensiones en materia de inteligencia afectan el statu quo y la estabilidad bilateral, generando una situación crítica para el gobierno español.
Ante este escenario, España debe priorizar la explotación de la legalidad internacional a su favor. Una estrategia clave sería aprovechar los puntos débiles de Marruecos, en particular su obsesión por anexionarse el Sáhara Occidental. Para ello, España podría reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática, brindarle apoyo pleno en su consolidación y declarar la pronta apertura de una embajada saharaui en Madrid.
Andrés González
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