Con el inicio del año, muchas personas se preguntan sobre si es mejor comprar vivienda o esperar.
Tras un 2025 marcado por subidas —un 16,4% en las casas en venta y un 5,8% en alquiler—, muchos se preguntan qué ocurrirá en 2026. ¿Seguirán aumentando los precios y complicándose el acceso a la vivienda? ¿Es mejor esperar para comprar una vivienda que hacerlo ahora?
La oferta de vivienda se reduce y la población aumenta. No se construye lo suficiente y hay inseguridad jurídica para arrendadores. Estos y otros hechos son los que impulsan la escalada de precios y lo que ha posicionado a la vivienda como la principal preocupación de los españoles.
En este artículo, mostramos la opinión de distintas voces del sector para saber si seguirán subiendo los precios de las casas en 2026 y qué ocurrirá con las operaciones.
Jesús Manuel Martínez Caja (Amadei): “2026 estará marcado por la falta de oferta”.
Jesús Manuel Martínez Caja, secretario general de AMADEI, prevé que en 2026 persista la escasez de suelo finalista, lo que limitará el impacto de las medidas administrativas. Aunque se concederán un 30% más de licencias que en 2024, el déficit habitacional rondará las 600.000 viviendas.
Los precios crecerán en torno al 3% y las transacciones caerán por la desaceleración económica, mientras que la bajada de tipos, el aumento del poder adquisitivo y el crecimiento demográfico en grandes ciudades seguirán impulsando la demanda y ampliando el desequilibrio con la oferta. Martínez Caja estima que un mayor acercamiento entre oferta y demanda podría producirse a partir de 2027.
Hernández Reche: “Vamos hacia otra burbuja, aunque es distinta a la de 2008”.
Vicenç Hernández Reche, economista y doctor en psicología económica, señala que lo más probable es que en 2026 los precios sigan al alza, aunque de forma más moderada. Las compraventas podrían crecer un 4-6%, con menor ritmo que en 2025, mientras la falta de oferta en grandes ciudades mantendría precios y alquileres elevados, dificultando el acceso a la vivienda.
Los principales riesgos a vigilar son: una posible subida de tipos de interés por el BCE, el encarecimiento de hipotecas, los altos costes de la construcción, las trabas urbanísticas y la evolución del poder adquisitivo de los hogares.
Damian Hetch (Walter Haus): “El sector del lujo crecerá, pero es imprescindible que las políticas de suelo acompañen”
Damian Hetch, socio fundador de Walter Haus, advierte que el mercado inmobiliario español tiene una fuerte demanda y con una oferta muy insuficiente, problema que no se resolverá sin políticas públicas que incentiven la promoción y la transformación de suelo. Critica que las medidas actuales sean electoralistas y a corto plazo, lo que agrava la situación. En este contexto, prevé que la demanda se mantenga y los precios sigan al alza allí donde aún haya margen, sin riesgo de caídas importante, salvo por factores internacionales.
En cuanto al segmento de lujo, destaca su solidez y crecimiento, con Madrid consolidada como referente mundial gracias a la llegada de inversión latinoamericana, y Cataluña como polo internacional pese a que la nueva fiscalidad podría reducir la oferta y afectar al conjunto del mercado.
Rebeca Pérez, CEO de Inviertis: “Habrá subidas moderadas”.
La CEO de Inviertis opina que el sector inmobiliario en 2026 se caracterizará por una evolución hacia la estabilidad, con subidas moderadas de precios. La oferta seguirá siendo limitada y se impulsará la sostenibilidad y la digitalización. Las políticas públicas y la evolución de los tipos de interés serán factores determinantes en la configuración del mercado.
A largo plazo, anticipa una transformación del sector en la próxima década, marcada por cambios demográficos, tecnológicos y sostenibles, donde el éxito dependerá de la capacidad de adaptación y de soluciones innovadoras.
Luis Pérez (donpiso): “Si las hipotecas fijas siguen por debajo del 3%, las operaciones seguirán creciendo”.
Luis Pérez, director general de donpiso, se muestra optimista respecto a 2026. El directivo señala que las ventas y precios comenzaron a crecer en octubre de 2024, tendencia que continúa en 2025 y que se mantendrá en 2026 de forma más moderada. El mercado dependerá de un empleo estable y de hipotecas asequibles, actualmente por debajo del 3% en tipo fijo.
Aclara que, aunque los precios nominales ya se sitúan en niveles de 2007-2008, en términos reales siguen un 40% por debajo debido a la inflación acumulada, lo que matiza las comparaciones con la burbuja inmobiliaria.
José María Alfaro (FAI): “En 2026 no se alcanzarán las ventas que en 2025”.
José María Alfaro, presidente de la Federación de Asociaciones Inmobiliarias (FAI), prevé que las ventas sigan creciendo en 2025 y parte de 2026, aunque con un descenso respecto a los niveles de 2025. Los precios, en cambio, continuarán al alza con incrementos de dos dígitos en compra y alquiler en las principales ciudades. Con tipos de interés bajos y sin tendencia clara de subida, la demanda empezará a resentirse por los fuertes incrementos, lo que alargará los plazos de venta y abrirá mayor margen de negociación en los precios finales.
Las ventas de vivienda seguirán aumentando en los próximos dos años:
- Vivienda de obra nueva: se espera un incremento del 16,3 % en 2025 y un 7,6 % en 2026.
- Vivienda de segunda mano: la previsión es de un crecimiento del 11,2 % en 2025 y del 8,7 % en 2026.
Este dinamismo se explica por una demanda sostenida y la preferencia por la segunda mano, donde las operaciones al contado tienen un peso relevante.
Entonces, ¿es mejor comprar vivienda en 2026 o esperar?
Las previsiones para 2026 dibujan un mercado inmobiliario marcado por la falta de oferta, tanto en compraventa como en alquiler, y por unos precios que continúan al alza.
Sin embargo, la realidad del mercado inmobiliario puede vivirse de forma distinta en cada caso concreto. ¿Qué aspectos influyen en la toma de decisiones a la hora de comprar casa o esperar?
La situación de la vivienda en cada mercado local.
La estabilidad financiera y la capacidad de ahorro del comprador.
El acceso a la financiación.
El momento vital.
Todos estos factores influyen de manera decisiva, por lo que no existe una única respuesta válida. Así, en un entorno como el actual, entender el contexto permite tener una visión más clara del mercado. La mejor decisión dependerá, en cada caso, de la evolución del mercado en cada zona y de las circunstancias personales y económicas.
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