El departamento de Mónica García «manipula las cifras, fragmenta los datos y oculta la realidad» para que estas polémicas operaciones quirúrgicas no generen rechazo social
Coincidiendo con el Día de los Santos Inocentes, que se celebró el pasado 28 de diciembre, el Instituto de Política Social (IPSE) denuncia públicamente el «número devastador de abortos» producidos en España durante 2025. Así, alerta de que esta controvertida práctica se ha convertido en «la primera causa de muerte en nuestro país», muy por encima de cualquier enfermedad, accidente o causa violenta.
El Instituto denuncia además la opacidad deliberada del Ministerio de Sanidad, que, según el IPSE, camufla «las cifras reales del aborto químico», modalidad que ya supera en más de un 25 % al aborto quirúrgico, convirtiéndose en «el método mayoritario de eliminación de vidas humanas» en las primeras semanas de gestación.
El aborto se ha disparado. Por ello, el IPSE advierte que los datos oficiales conocidos ocultan «una realidad mucho más grave». Y es que, aseveran desde el IPSE que el crecimiento del aborto químico, facilitado por la distribución de fármacos abortivos y las libertades que da el Gobierno, ha permitido que miles de abortos queden invisibilizados estadísticamente. Así, señalan que estamos ante «un sistema diseñado» para que estos infanticidios «no se vean, no se piensen y no se lloren».
«Aborto es Holocausto»
Ante esta realidad, el IPSE ha lanzado este 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, la campaña «Aborto es Holocausto», con el objetivo de sacudir conciencias y denunciar el exterminio sistemático de los más indefensos: los niños no nacidos.
Al hilo, la organización subraya que el término no es retórico ni exagerado, sino que hablan de «millones de vidas eliminadas, de forma legal, sistemática y con el respaldo del Estado». Eso es, en términos históricos y morales, «un holocausto silencioso», garantizan.
El IPSE denuncia que el aborto ha sido normalizado, financiado y promovido por los poderes públicos, mientras se persigue y criminaliza a quienes ofrecen alternativas reales a las mujeres embarazadas. Asimismo, lamentan que el Día de los Santos Inocentes ya no sea solo «una memoria histórica», sino «una realidad cotidiana», puesto que cada aborto es «un inocente que no tendrá nombre, ni tumba, ni justicia».
Por su parte, Pablo Hertfelder García-Conde, presidente del Instituto de Política Social, apunta que el aborto es «el mayor genocidio silencioso de nuestra historia reciente», ya que se mata «sin ruido, sin imágenes y sin memoria».
En este sentido, Hertfelder acusa directamente al Ministerio de Sanidad porque, según sus investigaciones, el departamento de Mónica García «manipula las cifras, fragmenta los datos y oculta la realidad» para que estas polémicas operaciones quirúrgicas no generen rechazo social. «Es una ingeniería del silencio» concluye mientras afirma tajante que ningún aborto es un avance, sino que es « un fracaso humano y social».
María Fernández
